Como ya viene siendo costumbre, las Navidad cada año llega más pronto a nuestras calles y a nuestras vidas. La diferencia este año la marca la tan mencionada y amenazante CRISIS. Los que me leéis hace tiempo ya conocéis mi pasión por esta ciudad y lo que disfruto viviendo en ella pero en Navidad, pues para que engañarnos, Barcelona es, quizás, la ciudad menos atractiva, lumínicamente hablando, de las grandes urbes españolas.
El lunes, último de este mes de noviembre, se encendieron unas luces que tienen que incitar al consumidor a iniciar el derroche navideño. Pero, la gran mayoría de ciudadanos se encuentra con la soga de la crisis al cuello y el espíritu navideño se limitará a buenos propósitos y estrategias de ahorro en los regalos a familiares y amigos.
La última excentricidad de nuestra regidora de medio ambiente, Imma Mayol, ha sido la colocación de seis árboles que funcionan con energía solar o pedaleando, sí, sí, pedaleando sobre una bicicleta. Estos arbolitos han costado más de 200.000 euros, pero todo sea por ahorrar energía, el coste es lo de menos para ella.
Por otro lado, el ayuntamiento ha decidido que, en vez de retrasar la iluminación navideña, ésta lucirá sólo hasta las nueve y media de la noche. Suerte que siempre nos quedará El Corte Inglés…
En definitiva, que en Barcelona siempre acabamos dando la nota, de una manera u otra, tiempos de crisis económica y de crisis ideológica del politiqueo.
Y ya que la cosa va de ahorro, energético o económico, en este post quiero intentar aconsejaros para que la compra del tan buscado vestido navideño que andamos como locas buscando sea lo más práctica posible. Nos pasa, a menudo, que cuando vemos un vestido precioso, el que buscábamos en concreto, acabamos sin llevárnoslo por no verle la suficiente salida a la prenda y creer que es imposible su amortización si nos lo ponemos sólo un par de veces.
Vamos a llevar a la práctica varios outfits para un mismo vestido y os dará la sensación de haber realizado la mejor compra del mundo.
Escojo un minivestido vaporoso de Proenza Schouler, he visto varios de este estilo en versión low cost y he de decir que es una buena elección por las múltiples opciones de estilismos que podemos crear con una prenda de estas características:
Para ser el centro de todas las miradas, sóbria y elegante pero con ese punto rompedor en los pies gracias a la sandalia de Pura López. Como complementos no sobrecargues, simplemente una joya vintage y una buena cartera de mano. Os recomiendo una visita a Uterqüe donde encontraréis clutchs perfectos para día y noche y alguna que otra sandalia de invierno sorprendente.
Para la noche elegida con tus amigos elige un outfit más “canalla”, sustituye las medias por leggins de cuero, el bolero de piel por un blazer y cuélgate una joya vintage (por supuesto, encontrarás maravillas en bisutería). En los pies lo ideal sería una sandalia o botín con tachuelas. La clutch esta vez que sea dorada.
Para amortizar un vestido, lo ideal es poderlo llevar también de día y si no tiene brillo eso es fácil. Combínalo para ir a la oficina superpuesto encima de un cisne negro, botín peep toe, medias a la rodilla y remata con una cazadora estilo biker. el bolso XL, como este de Francesco Biasia.
Pero ¿y si me compro un vestido dorado?
He recibido varios correos dónde me preguntaban como combinar este vestidito de Mango. Volvemos a lo mismo. Puedes darle un aire diferente en cada cena y si eres atrevida ¿por qué no llevarlo de día?
Para la cena de empresa lleva este vestido debajo de una chaqueta de pelo cortita, media tupida y oxford de ante como el de Pura López. Como cmplementos no recargues, el vestido es el protagonista, una cartera de mano y un poco de color en los pendientes.
Si quieres darle un aire más chic, combínalo con un blazer gris largo, un buen zapato y un anillo como único complemento de joyas. En la mano seguimos con una cartera.
Este es un outfit rompedor, lo sé. Pero si nos atrevemos a llevar el vestido de día lo más aconsejable es romper y distraer las miradas del brillo, así que cálzate la campera y resalta el bolso. Esta vez combina con marrones.
Últimos outfits para el clásico Little Black Dress:
Sofisticado estilismo para la noche, juega con el color de las medias y con un bolso de noche brillante. En los pies un salón de plataforma.
Este último destácalo, si lo deseas con una media de leopardo, descomplicando el outfit con un abriguito de punto rústico.
Ahora me gustaría atender vuestras dudas para el primer acontecimiento que se nos avecina, la tan temida cena de empresa, en la que quieres quedar como una reina, conseguir la admiración de tus jefes, hacer palidecer de envidia a la compañera que te hace la vida imposible y, alomejor, conquistar a algún compañero…
Os atenderé encantada y volveremos a crear outfits personalizados.
Noticia de última hora:
Lorentzo, un blogger muy especial para mi y autor de El blog más Chic*, me ha nominado para los Premios Asterisco 2008. Ha sido un regalo enorme para mi y le estoy tremendamente agradecida. Si queréis leer la entrevista que me hizo AQUÍ.
Un beso a tod@s.

































































