La CMFW (pasarela Cibeles de toda la vida) llegó a su fin, tras el paso de más de 50 diseñadores que, como comprenderéis, no voy a analizar uno a uno, no vaya a ser que despúes me tachen de muermo, pesada, tostón y hasta de demagoga… .
Tras estos cinco días de moda y glamour debo decir que la idea de celebrar dicho evento en fin de semana no ha sido un acierto. En primer lugar a mi me han fastidiado mis días de fiesta y en segundo, los diseñadores a los cuales les tocó desfilar a primeras horas de la mañana del sábado y domingo, como V&L o Alma Aguilar, vieron filas y filas vacías. Por último, la asistencia de celebrities fue escasa hasta el lunes, a ellos no hay quien les estropee su escapadita de finde.
La verdad es que pronto olvidé que estaba trabajando y disfruté de la compañía de compañeros redactores y bloggers profesionales como La Ratita Presumida, Bea de Con dos bolsas en cada mano , Tatel de Trendy Crew y mi adorado Xavi de Xaviworl. Si de algo me he dado cuenta es de que el blogger profesional ha encontrado su sitio y logrado el respeto del resto de profesionales de otros medios de comunicación.
Del Ego me quedo con la brillante María Escoté y sus vestidos hiperfemeninos, el total red y looks que subrayan las curvas femeninas.
El gran Sergei Povaguin, ganador del premio l’Oréal de Ego, que provocó aplausos en varias de sus creaciones. Me gusta su combinación de materiales y esos pantalones de talle alto que juegan al binomio masculino-femenino.
Para una información detalladísima de EGO no dejéis de vistar la web de Con dos Bolsas en cada mano.
También debemos destacar el espacio Showroom de EGO, donde los diseñadores noveles muestran y venden sus creaciones a precios muy asequibles. Yo me quedo con uno en especial, el barcelonés Juanma by el cuco.
De la jornada del sábado quiero destacar al maestro MONTESINOS y su extraordinaria puesta en escena, cualquiera podría pensar que estaba presenciando un desfile de Haute Couture. Una colección totalmente inspirada en Dalí. En las útimas ediciones es un verdadero espéctaculo de color y creatividad asistir a la presentación de sus colecciones.
No puedo dejar de hablar de la genial Amaya Arzuaga, una colección fascinante sin abandonar ese juego de geometrías al que tan acostumbrados nos tiene. a destacar: esas medias-leggins llenos de lentejuelas y confeccionados por monjas de su tierra.
Destaco también al gran Ángel Schlesser, cuyo desfile tuve el honor de presenciar desde front-row, de lo que algunos, por mano de mi querida blogger aristócrata y autora de El Vestidor Conde, ya teniais noticias antes de este post.
La colección se caracterizó por la pureza de las líneas, por el guiño a los 80 y por el acercamiento a lo masculino sin perder un ápice de feminidad. Nos encantan los blazers XXL que serán un básico desde YA y esos guantes extralarge combinados con cualquier prenda. Colores básicos con notas del protagonista´de esta edición: el rojo.
Miguel Palacio volvió a mostrar una exquisita colección, con menos lazos y nuevos tejidos. Me gustó muchísimo el vestido de Olivia Molina, aunque creo que la foto no le hace justicia…
De José Miró quiero destacar la búsqueda del equilibrio y la razón en su colección que nos lleva a ver la combinación de sólo dos colores y esas maravillosas botas que cubren prácticamente toda la pierna combinadas con todas las piezas de su colección.
El domingo empezó, para mi, con la alegría de acudir al desfile de Alma Aguilar, diseñadora que se crece colección tras colección. quedé rendida a sus pies en la pasada edición y me quito el sombrero ésta ante esos maravillosos vestidos con de aires bohemios, femimeninos hasta el extremo. También quiero destacar sus pantalones de talle alto y patrón impecable.
Otra de las grandes destacadas de la jornada del domingo fue MIRIAM OCARIZ. Una colección con ese sello personal, llena de rojos, de pata de gallo, de vestidos de seda con sus estampados únicos y con combinaciones de colores fuertes.
Una embarazadísima Carmen March nos presentó una mujer de los años 40 con hombros y cinturas marcadas y contrastes de tejidos.
Maravillosa adaptación de los hermanos AILANTO del cuento del Oscar Wilde, El prícipe Feliz, a su colección. Tejidos muy rígidos, típicos del invierno contrastados también con suaves gasas y sedas. Inspìrados en el cuento, aires principescos y militares.
De HANNIBAL LAGUNA, me quedo con los encajes en vestidos hiperfeminos de cinturas muy marcadas.
La gallega MARÍA BARROS, merece un enorme aplauso ante esta colección que parecía sacada directamente de una caja de música. Destaco en mayúsculas la colaboración de mi queridísima Marta Ortiz de Zarate, de EL JARDÍN DE LULAILA, que es la creadora de todos esos magníficos complementos llenos de plumas. Me gustó la mezcla de azul electrico/negro y los pantalones masculinos.
La catalana SITA MURT, ya es una de las más esperadas de esta pasarela. Nos encantó el azul noche de esta colececión, los pitillos de cuero gris, los leggins de paillettes y el contraste de piel y gasa, muy presente para el próximo otoño.
La reaparición de ROBERTO TORRETTA no dejó demasiadas sorpresas pero destaco sus vestidos cortos y su reinterpretación del esmoquin.
El ganador de esta edición ha sido NICOLÁS VAUDELET para El Caballo. Sorprendió con una colección que continua el giro radical que este diseñador le ha dado a la firma de inspiración ecuestre. Me gustó lo femenina que es, la calidad del tejido y la acertadísima combinación de colores.
Nicolas Vaudelet y la modelo Lourdes Coteron, ganadores de esta edición del Premio L’Oréal.
Lo peor de esta edición ha sido la perezosa actitud de muchos ante la convocatoria de fin de semana. La escasa repercusión de la que sigue gozando el certamen en medios extranjeros y la obsesión de muchos medios nacionales por conseguir fotos de la primera fila sin mencionar lo que realmente es importante: las colecciones y sus creadores. Del front-row del lado de famoseo me gustaron:
Y yo, sin saberlo, con la combinación más exitosa de María Barros.































































































