Pieza imprescindible de finales de los 80, los vestidos-vendaje vuelven con fuerza y yo sigo en un mar de dudas. Perfectos en ciertas mujeres y vulgares en otras. No pude resistir tanta incertidumbre y decidí probarme uno en Jean Pierre Bua, el genuino HERVÉ LEGER, el dress bandage por excelencia. Sigo en el mismo mar de dudas y creo que no es para mi. Realzan las curvas hasta niveles insospechados, no sabrán si tu cuerpo es fruto del gimnasio o del cirujano pero, te lo aseguro, todo sube y se recoloca en un momento y tu silueta tendrá un antes y un después de lucir un vestido así.
Hace ya algunos meses que las celebrities no se resisten a lucir un HERVÉ en los eventos a los que acuden:
Es evidente que a Elle Mcpherson todo le sienta bien, a Beyoncé, que no es casi nunca santo de mi devoción le alargaría un poco la falda y Kate, a pesar de un escote algo desparramado, lo luce casi perfecto.
El problema que le veo a este tipo de vestido es el largo, si es demasiado corto creo que roza la vulgaridad, ese es el cambio que ha realizado Max Azria para Hervé Léger que tan poco me gusta. Blake Lively y Hillary Duff son buena prueba de ello.
Rachel Bilson en versión muy mini, Rachel Weisz en versión media y Lucy Liu en la versión que más me gusta.
Elsa Pataky en una fiesta en Cannes.
No todos son lisos…
¿qué historia hay tras estos vestidos?
Pues la verdad es que una historia muy interesante, caótica diría yo. El diseñador Hervé Léger, estudiante de Arte y apasionado de Egipto, sus momias y del cuerpo de la mujer decide, en mitad de la fiebre ochentera, recuperar el sexy que las mujeres estaban perdiendo entre hombreras y cardados.
Íntimo amigo de Karl Lagerfeld, empieza colaborando con él, hasta que en 1985 crea su propia firma lanzando los famosos bandage dress (vestidos-venda), un estudiadísimo diseño compuesto por bandas que ensalzan las curvas femeninas a través de una magistral mezcla de tejidos elásticos (rayón, nylon y licra).
En 1998, el diseñador tunecino Max Azria se hace con la firma francesa y mantiene a Léger como diseñador, pero sólo duraría unos meses. Una reducción de presupuestos acaba con el diseñador francés en la firma que lleva nombre, que ya no podrá volver a utilizar jamás. Pero sus incondicionales le animan a seguir y la historia acaba con dos firmas: HERVÉ LEGER by Max Azria y HERVÉ L. LEROUX.
Discípulos del estilo Léger:
Azzedine Alaïa con el estilo de diseño que lució Carla Bruni en su visita a España:
Cristopher Kane, al más puro estilo bandage dress:
O Mark Fast, como vimos en la pasada edición de 080 BCN:
Alexander Wang y su vestido tricolor:
Y cuando digo que pueden rozar la vulgaridad me refiero a esto:
Así han fotografiado a Jennifer López con su Hervé Léger…
¿qué os parece? ¿os atrevéis con un vestido así?












































