
Llevo días mordiéndome la lengua e intentando no dar más bombo a las noticias que cada día aparecen en medios, en blogs y en redes sociales. Pero, yo no soy cobarde y en mi espacio puedo opinar libremente, mal que les pese a muchos.
España es España, cada día me doy más cuenta de ello, y como en su día dijo Molière “la hipocresía es el colmo de todas las malvades” y aquí es el deporte nacional.
Primero se desata la blogofobia entre una serie de periodistas acomplejados y miedosos a los que les recomiendo que no tengan tanto pánico a las nuevas tecnologías, no muerden. La convivencia entre bloggerismo y periodismo es posible siempre y cuando el blogger sea profesional y su bitácora se convierta en un nuevo canal de información. Yo milito en las filas de ambos bandos y recomiendo a todo periodista tener un blog. Lo que me parece poco profesional es que unos arremetan contra otros y que todos los bloggers entren en el mismo saco. Reitero lo que ya he dicho en infinidad de ocasiones: abrir un blog de moda no te convierte en experto de la noche a la mañana y, de momento, no existe ningún título de blogger reconocido pero sí gente con opiniones muy válidas que incluso han visto sus posts plagiados por periodistas “supuestamente profesionales”. En todas partes cuecen habas, señores míos.
La mayor exasperación viene por algo tan frívolo como es ocupar el front row (primera fila) de una pasarela. ¡Apaga y vámonos!.
A los verdaderos profesionales de la moda nos da completamente igual ocupar ese lugar, lo único que necesitamos es un sitio adecuado donde poder realizar nuestro trabajo de la mejor manera posible, ese es nuestro objetivo. Todos aquellos que tan preocupados están por sentarse en tan visible lugar, deberían tratarse esa nueva enfermedad denominada EGOESTUPIDEZ, y que afecta de igual manera a unos y otros.
EEUU lanza el fenómeno Tavi Gevinson, la blogger de 13 años que colecciona front rows al lado de Anna Wintour y a la mayoría les parece bien, tanto que se convierte en columnista de la noche a la mañana de publicaciones como Harper’s Bazaar. Es una situación de órdago leer que Tavi es una experta en moda, una niña prodigio, una visionaria en tendencias, pero ¡si tiene 13 años!. Situaciones como ésta son las que alimentan la blogofobia en un bando y la egoestupidez en el otro.

Me produce tristeza e indignación ver como el reconocimiento por parte de la organización de la Pasarela Cibeles del fenómeno blogger se ha visto ensombrecido desde la propia blogoesfera. Ahora resulta que también hay bandos por aquí.
El mayor logro de un blog es mantener su independencia, a los acreditados en la última edición de la Semana de la Moda madrileña, dudo mucho que se les exigiera cualquier tipo de peloteo hacia los diseñadores, podían expresar libremente sus opiniones y si no lo hicieron, ellos sabrán el porqué, pero las rabietas pueriles y la falta de información pueden destruir el esfuerzo altruista de algunos que no lo merecen.
En cuanto a la presencia de bloggers en eventos patrios, justifico su desmesurada ilusión por la inexperiencia, pero, es obvio que, cuando lleven años dándole al canapé y viendo las mismas caras, el canapé se atraganta e indigesta y el “sarao de turno” se acaba convirtiendo en una tortura.
En los dos últimos años vengo observando el colegueo entre bloggers, los amiguismos en redes sociales, el apoyo entre todos ellos pero, todo era una gran mentira, muchos deberíais revisar y limpiar vuestras amistades facebookeras, por vuestro propio bien. Ahora parece ser que hay que enfrentarse entre bloggers de moda progres y bloggers de moda pelotas y ávidos de “cinco minutos de gloria” y, a la vez, ambos estar enfrentados al sector más rancio del periodismo.
Si no perteneces a los primeros no eres “guay”, eres friki, cutre, choni, superficial y diversas lindeces más. El insulto fácil es lo que más audiencia genera, no hay duda. Este post tendría mucha más repercusión si devolviera el insulto a aquellos que lo han hecho sin pudor pero, yo sólo les digo que hay un proverbio que no suele fallar:
“Siéntate a la puerta de tu casa y verás pasar el cadáver de tu enemigo”. Que gran verdad paciencia ante la adversidad.
Continuad haciendo vuestro trabajo tan bien como lo hacéis, sin sed de éxito, todo llegará y, mientras tanto, a los que tanto moslestáis, nada mejor que la indiferencia.